DETALLES

  • +Opinión
  • Opinión
  • 24 de Mayo de 2016
DETALLES

Los detalles de la vida cotidiana son la mejor expresión de que algo grande está ocurriendo.

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, percibiremos que ningún día es igual a otro. Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que solo sirve para este día y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos este milagro hoy, se perderá. Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada. No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes. Presta atención a todos los momentos, porque la oportunidad, el "instante mágico", está a nuestro alcance.

Este texto del escritor Paulo Coelho nos devuelve al lugar correcto: el momento presente. Los detalles de la vida cotidiana son la mejor expresión de que algo grande está ocurriendo y parece que nadie se da cuenta. Educar en el detalle es estar atentos a las pequeñas cosas que dan sentido a todo lo demás, educar en el detalle es percibir esa magia del “aquí y ahora” en medio del bullicio del cada día, educar en el detalle es vivir con los ojos abiertos.

¿Has vivido el día de hoy con los ojos abiertos, con las manos abiertas, con el corazón abierto?

Si cada noche, antes de cerrar los ojos todos nos lo preguntáramos el mundo al día siguiente sería un poco más amable, más saludable, más humano.

Cada día tenemos 24 horas disponibles para aprender a ver el Milagro de la Vida. Y es en los detalles donde se nos da la oportunidad de desvelarlo. ¡Y qué bueno es cuando perdemos nuestras gafas de adultos y nos dejamos sorprender por la belleza de la naturaleza, por la pequeñez de una semilla o por la inmensidad de una puesta de sol! Cada vez que somos capaces de alegrarnos por una buena noticia que le ha ocurrido a otra persona, por un acierto o por una buena decisión estamos abiertos a la vida y ésta nos devuelve una alegría multiplicada.

Por eso de nada vale dejar pasar los días y las horas porque aunque todos los días nos parezcan iguales nada se repite. Se trata de que prestes atención y descubras tu bendición de cada día.

Otros artículos de este autor

Comentar

Comentarios (0)