¡ME ABURRO!

  • +Opinión
  • Ocio y Tiempo Libre
  • 28 de Diciembre de 2016
¡ME ABURRO!

La frase más temida de las vacaciones: “¡me aburro!”

Las vacaciones navideñas teñidas de un tradicional color rojo y verde pueden convertirse en un tiempo gris cuando se nos vienen encima y no sabemos muy bien qué hacer con los niños y con el tiempo de ocio. La frase más temida para muchas familias es la de “mamá, papá,... es que me aburro”. Ante este reclamo los adultos solemos agobiarnos y planificar miles de actividades que compaginamos con los quehaceres propios de la Navidad, que ya de por sí son estresantes, o bien nos sentirnos culpables por no haberlo previsto y salimos del paso con cualquier distracción para tratar de evitar que se aburran. Sin embargo está comprobado que el aburrimiento no solo no es malo sino que es muy beneficioso experimentarlo de vez en cuando.

 

A continuación, te invito a ser tu propio ejemplo y a mirar tu niñez, ¿cuántas veces te sentiste aburrida/o? ¿cómo lo resolvías? Imagino que fueron muchas las ocasiones en que experimentaste aburrimiento, muchos los momentos en que los adultos que te rodeaban estaban en otra y tú te tenías que buscar la vida para entretenerte. No sé cómo lo resolverías tú, pero si te digo la verdad yo me recuerdo imaginando miles de historias y juegos, montando tiendas y supermercados en los que vendía cosas de la casa a las muñecas y peluches, pintando dibujos sin saber pintar, mirando los dibujos de los azulejos e imaginando figuras de personas y animales fantásticos, jugando al “yo-yo”, imaginando siluetas en las formas de las nubes del cielo, o rellenando chapas de botella para jugar luego al fútbol en el suelo con mis amigos y así un largo etcétera. Es increíble cómo nos las ingeniábamos para contrarrestar el aburrimiento. Y sí, yo recuerdo que del aburrimiento salía mucha creatividad, mucha imaginación, mucha iniciativa y mucho aprendizaje.

 

Por todo ello, el tiempo de ocio y las vacaciones puede empezar a ser el tiempo perfecto para explorar nuevas posibilidades. Un tiempo que recupere su propio colorido. Lo primero es no tener miedo al aburrimiento, y saber que no es malo aburrirse. Cambiar esta forma de pensar nos ayudará a relativizar esta experiencia y darles tiempo para que se produzca el salto a la propia iniciativa. Pasar del aburrimiento al entretenimiento sin caer en el recurso fácil e inmediato de engancharse a la maquinita es todo un reto pero es posible. Puede ser útil dedicar tiempo a averiguar qué cosas les gustaría hacer o cuáles les gustaría probar: la cocina, las manualidades, la lectura, el dibujo, tocar algún instrumento musical, construir inventos etc. Pero es muy importante que este camino de decidir qué hacer lo hagan solos, podemos proponerles, darles ideas pero es bueno dejarles que descubran por sí mismos sus propios gustos y habilidades para entretenerse.

 

La psicóloga infantil Carme Crespo opina que "el poder conectar con uno mismo y buscar actividades o acciones que puedan sacarlos del tedio, hará que sean más flexibles cognitivamente, más tolerantes, más creativos, y por tanto más resolutivos".



 

Otros artículos de este autor

Comentar

Comentarios (0)